sábado, 14 de noviembre de 2015

y eso eran.... pensamientos



Los pensamientos son pensamientos.

Creo que esa ha sido una de las mayores comprensiones que he podido alcanzar. Podría pasar toda mi vida confundiendo los pensamientos con la realidad. Los pensamientos son. Las cosas son.

La próxima semana tengo 4 pruebas, y nunca en mi vida me había sentido más tranquila estando en una situación así de estresante.

Si mi identidad está en el sufrimiento, todo lo interpreto como sufrimiento.

Puedo ver a esa niña pequeña sufriendo mucho, tratando de escapar de esa situación horrorosa que estaba viviendo, y tratando de ser un algo rígido que pudiera no ser corrompido por tanta crueldad, cerrando así su corazón a todo aquello que pudiera liberarla de su sufrimiento.

Ahora puedo ver... claramente.

Aquella niña... ya puede abrir su corazón, ya está a salvo y no hay nadie que tenga que castigarle. Me prometo a mi misma no repetir conmigo lo que me hicieron en mi infancia. Abandonar ese lugar seguro y conocido en donde se marcó mi identidad, y abrirme a lo nuevo que pueda ayudar a liberarme de tanto sufrimiento.

Esto ha requerido mucha valentía, es casi como saltar al vacío. Simplemente no sabes con qué te puedes encontrar. Pero ha sido la única forma en que he podido ir sanando mis heridas, y aprender a ser compasiva conmigo.













No hay comentarios:

Publicar un comentario