lunes, 14 de diciembre de 2015
domingo, 29 de noviembre de 2015
Esas lágrimas
Esas lágrimas
están allí...
corriendo
entrégales su espacio
tu espacio
si las niegas
te niegas a ti
ellas tienen una razón
un motivo de existir
son parte de ti
y parte de otros
porque nosotros sufrimos
y nadie está ausente de ello
Me hallaba escribiendo palabras sueltas para un blog, con la intención de entregar algo de lo que he ido aprendiendo de la vida... Y es que me gusta aprender de la vida, siento que son tantas las cosas que me puede entregar, y tanto lo que yo puedo entregar también.
Y allí están... mis lágrimas corriendo. Siento tanta tristeza.
La historia se repite... una y otra vez. Con otras personas, con otras situaciones, la misma narrativa. Las mismas creencias de pequeña, que sigo defendiendo... porque son lo único que conozco. ¿Cómo sería?
Creo que en este mundo, el sufrimiento creado por tratar de no sufrir, es inmenso. Y así pasa también con las emociones... cómo tratamos de negar la tristeza para alcanzar la felicidad, y cómo eso mismo produce infelicidad.
Podemos llegar a ciertos extremos por la sola razón de evitar cierta situación.
Esto nos hace sufrir. Tanto el camino recorrido con esta actitud, como lo que se alcanza con ella.
Aquella niña sufrió mucho, se sintió no querida, abandonada y rechazada.
Eso es cierto.
¿Qué puedo hacer ahora?
¿Cómo sería? ¿Cómo se sentiría estar feliz?
Sufrí al tratar de imaginármelo. Desde muy pequeña, mi vida ha estado llena de sufrimiento.
¿Cómo sería?
domingo, 22 de noviembre de 2015
El pasado se puede arreglar estando en el presente
Aún recuerdo las palabras de Phu Nghiem cuando estuvo conversando conmigo. Y cómo no, no podría olvidar cuando subimos el cerro para luego contemplar la belleza de la naturaleza y meditar. Agradezco mucho la venida de los monjes de Plum Village a Chile, y agradezco haber tenido la oportunidad de ser parte del equipo colaborador.
Ahora entiendo que he estado parcelando la práctica de la meditación, creyendo que es como en partes, aún sabiendo que no es así, pasé de tener el conocimiento, a tener el insight, y es algo que me alegra y libera mucho la verdad.
Fui a hacer Tonglen, que es una práctica de meditación que implica hacer algo inverso a lo que solemos hacer comúnmente, se trata pues, de inhalar el dolor, el sufrimiento y la oscuridad, y exhalar alivio, cualidades de calidez y luminosidad. Es una práctica muy bella la verdad.
El punto es que conversé con la instructora que nos hizo realizar esta practica y le hablé sobre un dolor profundo que he llevado este tiempo, y que he pensado que solamente me podría liberar de ello realizando una meditación que fuera larga y dictada por alguien que realmente me diera esa confianza para poder hacerlo. Ha sido bastante el tiempo en que he buscado y buscado, llegado a estar a punto de superar mi sufrimiento a través de la meditación, y siempre terminando con la frustración del toque de la campana... nunca pude realizar aquello que tanto deseaba y que sabía que podría pasarme a través de la meditación.
Entonces... me habló la instructora y sus palabras me han quedado grabadas: poco a poco.... y no sola, acompañada.
Y es que ahora lo he entendido, es algo que solo podré ir superando -y cuidando- de a poco.... es algo que quizás demore, pero lo importante es que vaya con calma, y practicando la compasión hacia mi misma.
Espero que a través de la práctica pueda ir arreglando el pasado estando en el presente, como me decía Phu Nghiem. Aún creo que todo es un caos y que es todo irreversible. Solo espero poder liberarme de todos estos miedos, y confiar, confiar en lo único que tengo, el presente.
sábado, 14 de noviembre de 2015
y eso eran.... pensamientos
Los pensamientos son pensamientos.
Creo que esa ha sido una de las mayores comprensiones que he podido alcanzar. Podría pasar toda mi vida confundiendo los pensamientos con la realidad. Los pensamientos son. Las cosas son.
La próxima semana tengo 4 pruebas, y nunca en mi vida me había sentido más tranquila estando en una situación así de estresante.
Si mi identidad está en el sufrimiento, todo lo interpreto como sufrimiento.
Puedo ver a esa niña pequeña sufriendo mucho, tratando de escapar de esa situación horrorosa que estaba viviendo, y tratando de ser un algo rígido que pudiera no ser corrompido por tanta crueldad, cerrando así su corazón a todo aquello que pudiera liberarla de su sufrimiento.
Ahora puedo ver... claramente.
Aquella niña... ya puede abrir su corazón, ya está a salvo y no hay nadie que tenga que castigarle. Me prometo a mi misma no repetir conmigo lo que me hicieron en mi infancia. Abandonar ese lugar seguro y conocido en donde se marcó mi identidad, y abrirme a lo nuevo que pueda ayudar a liberarme de tanto sufrimiento.
Esto ha requerido mucha valentía, es casi como saltar al vacío. Simplemente no sabes con qué te puedes encontrar. Pero ha sido la única forma en que he podido ir sanando mis heridas, y aprender a ser compasiva conmigo.
domingo, 1 de noviembre de 2015
El problema no es necesitar ayuda...
El problema no es necesitar ayuda... sino tratar de dejar de necesitarla.
Eso es lo que he ido aprendiendo poco a poco.
Aún recuerdo aquellos tiempos en que trataba de ser implacable, que nada me hiciera daño nunca más. Cada día más rígida, y, paradójicamente, más necesitada. Cada vez necesitaba más ayuda, cada vez necesitaba tan solo... un abrazo.
Aquella niña vulnerable se llenaba de rigideces porque no sabía cómo... no sabía cómo pedir ayuda.... cómo pedir tan solo... tan solo un abrazo.
Ahora puedo entenderte, puedo entender lo que pensabas. Lágrimas recorren mis mejillas. Mis ojos se abren a verte, verte completamente y sin juicios. Y es que... no pudiste ser de otra manera.
Pequeña, todo lo que hiciste estuvo bien, por el mero hecho, de que eso era todo lo posible para ti. Hiciste las cosas lo mejor que pudiste.
Algunas veces caíste en el engaño de que hacías cosas mal, de que te equivocabas... ese caer, en el eterno pensamiento del "debería".... "hubiese".... "por qué".... "y si fuera"
Culpabilizaciones, castigos y autoengaños, arrepentimientos... ¿De qué?
¿Sabes de qué te arrepientes?
De algo que fue hecho de cierta manera, y que... si hubiera sido hecho de otra manera, habría -de facto- sido hecho de otra manera.
¿Por qué te arrepientes?
¿Por qué sigues encogiendo tus hombros? Derramando lágrimas de un pasado que parece no tener sentido... que parece tener piezas sin encajar....
Sólo te puedo decir... que nada de eso hubiera sido hecho como fue, si no hubiera pasado como pasó.
No tiene sentido seguir dándole vueltas a ello, pero tampoco lo tiene el hecho de castigarte a ti misma si llegaras a hacer eso mismo.
Abre tu corazón a estas palabras, y por favor, que nunca se te olviden.
Estás aquí porque lo mereces:
jueves, 22 de octubre de 2015
Volver a ser niña, Volver a estar en el presente
Todo cambia... incluso la idea de que todo cambia.
Meditando me he dado cuenta lo increíblemente variables que pueden ser las percepciones.
Cómo un día puedo ver las cosas de una manera y al siguiente de otra.
Y no sólo eso, sino también, cómo influye en mi forma de pensar y consiguiente actuar las clases que tengo en la Universidad, el cómo piensan los profesores (con los que no necesariamente debiera considerar como certeros solo por tener ese rol).
Cómo un día ser torna gris o de color dependiendo de la situación, de lo que vivo y lo que escucho.
Cómo una sesión con mi psicóloga me puede dejar viendo las cosas de forma totalmente diferente.
Si todo esto varía tanto ¿Valdrá realmente la pena aferrarme a rigideces? A pensamientos firmes... a creencias... que las cosas son así o son de otra manera.
Pareciera ser... que no hay nada de qué agarrarme realmente.
Puedo creer que soy tímida porque me cuesta hablar con la gente (sobre todo si se trata de alguna persona que me gusta), y aún así, hay momentos en que me atrevo a hacer cosas, días en que "soy" más social ¿Seré tan tímida entonces? Quizás no tanto.
Será tal vez, que mientras menos me aferre a estos puntos de referencia para juzgar lo que soy o limitar lo que alguien más puede ser, más libre me hará a mi y a otros.
Y si dejo de hacer eso, vuelvo a estar en el presente. Vuelvo a dejar que las personas sean lo que son y mis ojos se abren a contemplar lo que la hermosa realidad, en total honestidad, es.
Meditando me he dado cuenta lo increíblemente variables que pueden ser las percepciones.
Cómo un día puedo ver las cosas de una manera y al siguiente de otra.
Y no sólo eso, sino también, cómo influye en mi forma de pensar y consiguiente actuar las clases que tengo en la Universidad, el cómo piensan los profesores (con los que no necesariamente debiera considerar como certeros solo por tener ese rol).
Cómo un día ser torna gris o de color dependiendo de la situación, de lo que vivo y lo que escucho.
Cómo una sesión con mi psicóloga me puede dejar viendo las cosas de forma totalmente diferente.
Si todo esto varía tanto ¿Valdrá realmente la pena aferrarme a rigideces? A pensamientos firmes... a creencias... que las cosas son así o son de otra manera.
Pareciera ser... que no hay nada de qué agarrarme realmente.
Puedo creer que soy tímida porque me cuesta hablar con la gente (sobre todo si se trata de alguna persona que me gusta), y aún así, hay momentos en que me atrevo a hacer cosas, días en que "soy" más social ¿Seré tan tímida entonces? Quizás no tanto.
Será tal vez, que mientras menos me aferre a estos puntos de referencia para juzgar lo que soy o limitar lo que alguien más puede ser, más libre me hará a mi y a otros.
Y si dejo de hacer eso, vuelvo a estar en el presente. Vuelvo a dejar que las personas sean lo que son y mis ojos se abren a contemplar lo que la hermosa realidad, en total honestidad, es.
lunes, 17 de agosto de 2015
Infancia...
Repetir, repetir y repetir...
A cada día y a cada momento de mi vida siempre esta aquella sensación de maltrato... de que todo se cae... de un sufrimiento que me desborda y me abruma.
¿Por qué no actúas con más amor hacia a ti?
Resulta que no puedo agarrarme de lo que conozco, porque lo conocido que me ayuda a evitar lo desconocido es justamente lo que me hace sufrir, y es que no lo conozco... no conozco eso de actuar con más amor hacia mi.
Algunas veces lo he hecho... muy raras, pero bellas.
¿Cómo cuidarme?
Aquello que se repite seguirá repitiéndose hasta que me de cuenta...
Imagenes de mi infancia se me vienen a la cabeza... el terror de mi infancia...
Soltar el pasado...
Me pregunto cómo hacer eso y al mismo tiempo no abandonar a mi niña interna... aquella que sigue sufriendo, gritando por dentro.
domingo, 12 de julio de 2015
Cuando todo está perdido
Cuando todo está perdido
Es la sensación que me he estado llevando este tiempo
Dos meses de dolor
Dos meses de inacabable tortura
de desconfianza
sufrimiento
y oscuridad.
Vulneración de Límites
Código de ética
Mentiras y engaños
La música... mi gran refugio
y ahora mi mayor miedo
mi miedo a quedar sorda
Infancia
Crueldad
Maltrato Infantil
Papá
Padrastro
Los odio
Hogar
Mamá
Desconfío de ustedes
Psicología
Intelectualizar
Dolor inacabable
No sé... no tengo idea de cómo es que he podido seguir en pie. En pie... matándome, siendo asesinada en mi infancia... ¿Culpar a mis padres? me parece que eso es hacer más de lo mismo... ¿Tratar de hacer algo? ¿Hacer qué?
Ir con toda la esperanza de aceptar mi pasado, de que alguien me dé la mano y me invite a aceptarme y cuidarme... que esa persona pueda contener algo de mi dolor y me invite a vivir sin la necesidad de depender de ella...
Que yo.. simplemente no llegue a saber nada de esa persona.
Eso era lo que buscaba.... en mi psicóloga.
Y eso fue
lo que no encontré.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















