Hoy es el último día del año.
Algunos querrán pensar en que existe el "borrón y cuenta nueva", que un año es mejor que otro, que un día es malo y otro día es bueno... que el tiempo pasa.
Pero al final son solo etiquetas que se les pone a momentos. El día, el mes y el año finalmente terminan siendo parte de lo mismo... una etiqueta.
De esta forma es que uno va confundiendo lo que las cosas son y empieza a identificarlas con etiquetas. Se pierde lo que "es" y se cambia por lo que se "cree" que es.
Aún guardo dolor respecto a lo que fue el año 2012... Me esmeré bastante en no tachar algún año de "bueno" o de "malo"... pero el dolor por el que pasé en aquel momento es algo que no logro superar... o más bien, aceptar.
Pensaba que algo podría hacer respecto a ello.
Se supone que debo resumir mi año, como si recolectara recuerdos de este o algo así, como si buscara algo en las memorias, es decir, en los fragmentos de hechos que ya no son experiencia, sino solo eso, fragmentos.
Ponerme a recordar hechos solo sería huir de este momento presente.
Mi memoria respecto a cada acción que realizo ya no es la misma... y quizás no sea algo malo.
Dicen que es bueno no recordar lo que uno hace porque eso significa que uno no le esta dando importancia a sus acciones, que uno no está identificándose con eso, que uno no está perdiéndose de lo que simplemente "es".
Pero no lo sé, aquí estoy escribiendo en un Blog de internet -que probablemente me eliminarán, de nuevo-.
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